Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
lunes, 26 de noviembre de 2012
momentos de una historia, de nuestra historia
Un principio al que no puedo verle el final. Un día pensando en ti, dos, tres y, al final me enamoro como una tonta. Acabo perdida entre tus dudas y solo quiero alcanzar tus labios prohibidos y besarlos hasta quedarme sin fuerzas. Solo me interesa estar un día más contigo, un día más y otro, y otro, hasta qye me doy cuenta que dependo de ti, que cuanto más me alejo de ti más vacía me siento. Que según pasan las horas cuando las vivo a tu lado, más ganas tengo de que se alargue ese momento hasta convertirlo en algo interminable, en un momento eterno. Un momento que pasa de ser uno más entre tus recuerdos, uno más entre los míos, para convertirse en el que encabece la lista de nuestros recuerdos. La lista de nuestras tardes, nuestros chistes, nuestras historias... Nuestra lista. La lista que jamás quiero acabar. En la que quiero escribir un beso detrás de otro en todos los idiomas conocidos y otros siete mil nuevos. Porque entonces, más que nunca, lo importante era pasar tiempo juntos, y lo que empezó como una costumbre, para mi es una necesidad. No lo quiero realmente, pero aun asi busco cualquier excusa a la que sostenerme para verte un día más. Un segundo más, porque lo que para unos es algo insignificante, a mi me da la vida: tu mirada única, perfecta, singular. Un día más, echo de menos tu voz, y poco a poco voy a acabar ganando a ese destino que nos impide estar juntos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario