Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
como dos gotas de agua, de diatinta nube
Moría cada día un poco más recordando lo lejos que estabas de mí, de mis posibilidades, recordando lo facil que era quererte y lo dificil que resultaba tenerte. Yo soñaba contigo cada noche, pensaba en ti cada segundo del día y, cuando estábamos juntos, no dejaba de mirarte bajo ningún concepto. Mientras tanto, tú seguías con tus cosas, pensabas en millones de cosas, tenias millares de ideas, pero en ninguna de ellas estaba yo. Pasaron los días y poco a poco acabaste siendo como mi hermano, pero yo te seguía queriendo de manera especial. Y el tiempo pasó, con las noches cortas y los días largos, y en el ecuador del verano, viví a tu lado la mejor noche del año. Tan solo estábamos tú y yo, y no había nadie más, porque el resto del mundo sobraba en ese instante. Eramos una sola persona, una sola ilusión, y yo seguía queriendote más que el día anterior. Fue lo más especial que vivi en aquellos 3 meses de verano. Nuestra noche. Aunque luego, sobre las cinco, nos aguaran la fiesta, yo recordaba cada segundo de esa noche con la más estricta precisión, y hoy, cuando falta muy poco para que se cumpla el cuarto mes desde que todo aquello pasó, te sigo queriendo de esa manera especial.
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