Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
miércoles, 27 de febrero de 2013
Poco a poco me doy cuenta de que el tiempo no ha dejado de correr hacia adelante. De que sigo estancada en el trece de septiembre de 2011, que lo recuerdo como si hubiera sido hace cinco minutos. Yo sigo aquí, esperándote, buscándo una vez mas el sabor que tus besos decidieron dejarle a mi piel. Recordando como entonces tus suaves manos paseando por mi pelo, y cómo sentía que ya no era como fue unas semanas atrás. Ahora tú no estabas físicamente a mi lado, pero no me faltabas. Estabas puntual, todas las noches llamándome por teléfono. Todas las noches, cuando hablaba contigo, me asomaba alaventana y miraba al cielo, el mismo cielo que tú veías con algo más de luz. Éramos dos bobos queriéndose a distancia, burlando todo aquello que no supusiera querernos, cuando el cielo era lo único que teníamos en común. Y ahora me veo atrapada por tus recuerdos. Porque todo cuanto veo me recuerda demasiado a ti. No puedo culparte de nada porque sería injusto, porque ya ha pasado tiempo suficiente como para olvidarte. Pero sigo sintiendo el vacío que yo sola me creé cuando acabé con la historia de amor más bonita de la historia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario