Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
jueves, 14 de marzo de 2013
Everything you said to me.
Las noches se hacían largas, todas ellas, aquello empezó el día en que dejaste de soñar con él. El día en que te diste cuenta de que había multitud de chicos mejores que él en el mundo. Sí, finalmente aquel día llegó; te propusiste, de una vez por todas, hacer lo imposible (incluso más) por olvidarlo. Lo hacías todo de una forma nueva, lo hacías todo evitando seguir los pasos que disteis cuando erais una sola persona, cuando érais dos corazones latiendo la vez. Pero te resultaba inútil, todo aquello no era suficiente, porque, aunque no estabas dispuesta a aceptarlo, lo querías. Sí, seguías sintiendo por él lo mismo que antes, pero no querías admitirlo de ninguna de las manras. Y nadie podría contradecirte cuando hablabas de tus sentimientos, aunque todos supieran la verdad sobre ellos.Llegó el día de la verdad. El día en que volverías a verlo, meses después. Un día soleado, lleno de alegría, como cada día de verano, sol, piscina, diversión... Y él. Estaba a tu izquierda, venía con la bici y la había parado donde estaban sentados todos sus amigs, tan solo unos metros a tu izquierda. Lo miraste. Te miró. Volviste a sentir lo mismo que el primer dì que estuviste con él. Entonces, por fin te diste cuenta, y admitiste, que lo querías, que la razón de todas tus sonrisas, era aquel chico.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario