jueves, 11 de abril de 2013

No es tan duro el golpe, es solo que las heridas que deja son más profundas de lo que nos gustaría, y les molesta cicatrizar. Putas heridas, maldigo el día en que me dí el golpe, el día en que me alejé de ti, porque tras hacerlo caí en un abismo que me abruma, en un abismo del que aún no he salido, en un abismo que me recuerda segundo a segundo mis errores, que hace que todas las cicatrices se abran, que empiecen a sangrar. Un abismo con sabor a ti, a tu ausencia, más bien. Quiero salir, quiero salir ahora, y no puedo hacerlo sin tus manos firmes para ayudarme a hacerlo.

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