Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Tenía pensado repetir todos los motivos por los que te quiero. Volver a decir todas las cosas que hice contigo. Lo que sentía cuando estabas cerca... Todas esas pequeñas cosas con un significado tan grande para mí. Pero voy a hablar de ti y de lo increíblemente feliz que me hiciste un treinta de enero, con lo que para muchos serían unas simples palabras dispuestas en formade texto. Tu manera de escribir me hizo sentir tan bien que no es expresable si no es con ejemplos semejantes, pero que no corresponde hacerlos refercia ahora. Aquel texto tan sincero que escibiste, pensando en mí me hizo comprender que a ti la distancia, el tiempo y todo eso te daba exactamente igual, porque me querías. Yo no estaba dispuesta a verte mal, pero tampoco a sufrir como había sufrido. Y preferí que las cosas pasaran como tuvieran que hacerlo. El texto aquel, que a muchos se les haría eterno, pero que para mí era simplemente perfecto, decía lo feliz que fuiste aquellos cuarenta y seis días, llamémolos nuestros que nadie los reclamará más que tú y yo, y yo aún no he sacado vao para decirte que leí aquellas palabras el día mismo en que las escribiste. Cada palabra que leía me hacía darme cuenta de la falta que nos hacía volvernos a ver, pero yo no soy partidaria de retar al destino, y no hice nada para cambiaro.
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Me encanta esta entrada, sigue así. :3
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