Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Vuelvo a perderme entre tus besos.
No entiendo el por qué de esta historia, pero es la realidad, y no me queda otra que apechugar con ella tal y como es. Puede que nunca llegue a entender por qué está pasando esto ahora, pero hasta que encuentre un motivo por tu parte seguiré confiando en que es cosa del destino, o del karma, o de ambos. No entiendo todavía por qué ahora, que por fin estoy completamente bien, que era prácticamente feliz, has vuelto a aparecer como estabas el año pasado. No entiendo por qué te empeñas en recuperar algo que nunca ha habido y, que si lo hubo, fuiste tú quien decidió acabar con ello. Pero, en realidad, si lo pienso bien, tal vez prefiera no saber el motivo, tal vez me resulte mejor dejar las cosas como están destinadas a ser. Será, posiblemente, preferible esperar a que tú hagas algo para ayudarme a comprenderlo, porque si no lo haces, yo no lo voy a deducir sola, así, sin más. Que esto es como el veo-veo, que necesitamos alguna pista para conseguir acertar en nuestro turno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario