Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
domingo, 21 de abril de 2013
Cuando estamos juntos, no sé si tú también te darás cuenta, pero las palabras están de más. Hemos llegado al punto en que simplemente con una mirada ya nos entendemos a la perfección. Ojalá esto hubiese sido así hace un tiempo, y no ahora, que lo del nosotros como más de amigos se nos queda bastante grande. Antes, no había quien nos entendiera, éramos (y de hecho, seguimos siendo) polos opuestos, pero la verdad, es que en ningún momento hicimos nada por cambiarlo, por intentar entendernos, entender yo tus problemas, y tú los míos. En ningún momento decidimos preocuparnos el uno del otro más allá de los necesario. Dí lo que quieras, pero creo que no me equivoco si digo que ese fue nuestro mayor problema. Ahora, mucho tiempo después, hemos aprendido, con mucho esfuerzo, a entendernos, a respetarnos, a escucharnos. Si las cosas sentimentales entre tú y yo estuvieran como estaban antes, podríamos llegar a ser casi la pareja perfecta. Ahora, si nos juntaran por la calle, lo único que haría falta sería darnos unos minutos. Para pedirnos perdón y perdonarnos, para prometernos empezar de cero, para lo que sea. Y entonces, una vez que ya lo hayamos olvidado todo, lo único que nos haría falta, sería disfrutar, recuperar el tiempo perdido. Porque, a estas alturas, solo tenemos que mirarnos a los ojos para entender a la perfección qué nos pasa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario