Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
martes, 7 de mayo de 2013
Pasa un día, pasa el siguiente, pasan semanas y sigo encontrándome vacía, sigo sintiendo que me faltan motivos para, aunque no sea más, fingir que todo está bien. Pienso en ti, en que te tuve y ya no te tengo. En que estabas conmigo y no supe ver lo mucho que me querías, ni tampoco reconocer la falta que hacías en mi vida, minuto a minuto. Pienso que fuiste cada momento de mi día a día, por un tiempo, que me obligué a pensar que dejabas de serlo y en realidad lo que hacía era hacer que entraras con más fuerza en mi vida, aunque no quisiéramos ninguno. Hice como que te olvidaba, parecía que nunca hubo nada, pero yo seguía recordando, seguía sintiendo que estabas ahí, a mi lado, como todas las semanas anteriores, y no me daba cuenta de que era mentira, y de que así sólo me hacía daño. No quería asumir que jamás sería lo mismo que la primera vez. No quería reconocer que, por mucho que lo escondiera, yo seguía queriéndote. Sigo queriéndote. Por eso me siento vacía, porque me veo sin ti. Siento que falta un cacho de mí, el que te llevaste contigo. Siento que echo de menos demasiadas cosas que tú me enseñaste, que nadie más me podrá dar nunca. Sé que es tarde, que han pasado demasiados meses, pero yo sigo viéndo al mismo de antes, y le sigo queriendo como el primer día.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario