domingo, 2 de junio de 2013

¿Y todas las estrellas que contamos tirados en el césped, qué? ¿Qué significan ahora esos momentos para ti? ¿Qué tipo de recuerdo guardas tú de mí? Yo no lo he olvidado. No he olvidado que nos sentabamos juntos sobre la hierba fría, aunque no húmeda, que tu brazo me abarcaba por completo, y me daba más protección que nada en este mundo. Ni he olvidado tampoco cómo dejaba descansar mi cabeza sobre tu cuerpo, mientras tú me hablabas en susurros. Me acuerdo que, cuando había entrado y bien la noche, oía tu voz con distorsión, porque el sueño empezaba a apoderarse de mí, y algún que otro escalofrío me recorría. Entonces tú te acercabas más a mí, para que no cogiera frío, y yo me dejaba abrazar. Al poco tiempo, me acompañabas a casa, agarrándonos los dos por la cintura, y sin saber de seguro si ese sería nuestro último día juntos. No he olvidado la de noches que pasé sin dormir, porque lo único que hacía era pensar en ti, constantemente pero, sobre todo, inconscientemente. No me he olvidado de nada, pero ¿y tú? no creo que lo recuerdes y, si lo haces, me extrañaría que lo hicieras del mismo modo que yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario