Time can bring you down, time can bend your knees, time can break your heart.
jueves, 6 de junio de 2013
Yo sabía que él no era perfecto, estaba completamente segura. No cumplía ni de lejos el prototipo de príncipe azul que todas queríamos de pequeñas. No es el típio chico que, cuando pasa a tu lado en la calle, te engancha y te giras por si acaso no has visto bien. No era el típico chico ligón que tiene a todas las chicas del mundo detrás. No. Yo no hacía más que preguntarme ¿qué pueden tener de especiales unos ojos castaños y el pelo oscuro? Y allí apareció él, con sus ojos castaños de pestañas infinitas, su pelo corto negro y esa sonrisa. Esa sonrisa única. Pero ni los ojos ni el pelo me enamorarían jamás igual que lo hizo él. Cuando le conoces bien, sabes que es lo mejor que hay sobre este universo. En el momento que empiezas aconocerlo de verrdad, te das cuenta de muchas cosas que no sabías que existieran. Y yo tengo la suerte de conocerlo bastante bien. Fue entonces, al conocerle de verdad, cuando me dí cuenta de que la perfección no existe, pero él se le parece bastante, cuando descubrí un nuevo modo de ver la vida. Fue ahí cuando su mirada me atrapó. Porque no es una mirada normal, ojalá lo fuera. Es una de esas miradas que... enganchan, que intimidan al principio pero acaban dándote la mayor seguridad del mundo. Al conocerlo de verdad fue cuando su sonrisa tomó un significado propio, cuando me acostaba y me levantaba pensando el él, cuando empecé a creer en el destino, cuando el user de su twitter me lo sabía mejor que el mío, cuando su risa se convirtió en mi canción favorita del mundo. No lo podía entender. ¿Qué había hecho bien para merecer encontrarlo? ¿Para merecer estar tan cerca de alguien como él? Yo estaba segurísima, segurísima de verdad de que él no era perfecto porque no era ni parecido a los chicos que dicen que son perfectos, como los que salen en las revistas de calzoncillos, o anunciando perfumes. No se parecía en nada a cualquier persona que se considere perfecta, y eso me encantaba. Sé que no es perfecto, pero él me entiende como nadie, y yo a él, y os puedo asegurar que en el mundo no hay nada como eso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario