viernes, 1 de marzo de 2013

solo buscan tu atención aunque no se la merecen.

Algunos días se me olvida cómo sonaban tus carcajadas. Algunos, se me olvida cómo brillaba tu pelo bajo el sol del crepúsculo en agosto. O cómo el viento,a contracorriente, hacía que entrecerrases los ojos cuando ibas en bici. A veces se me olvida, incluso como eran tus ojos exactamente, como me mirabas cuando nos separaban solamente unos centímetros. A veces no recuerdo con claridad cómo brillaba tu sonrisa, a pesar de la poca luz que había. Incluso he llegado a olvidar tu manera de decir 'el segundo día', cuando había pasado poco más de un mes. Lo siento, aunque tal vez sea porque no te veo más que en ocasiones esporádicas, no más de diez días al año. No es culpa tuya, ni mía. Es culpa de esa puta a quien llamamos disancia y de ese cabrón que se hace llamar destino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario